5 Días de Aventura
Si disfrutas de rutas en moto que combinan costa, montañas y un toque de cultura
francesa, te propongo una ruta de 5 días desde Barcelona, recorriendo la Costa Brava y
el sur de Francia. Durante el viaje, visitarás encantadores pueblos costeros,
disfrutarás de vistas espectaculares del Mediterráneo y descubrirás sitios históricos a
lo largo de la frontera.
Puntos clave
- Día 1: Barcelona - Tossa de Mar (95 km)
- Día 2: Tossa de Mar - Cadaqués (125 km)
- Día 3: Cadaqués - Collioure, Francia (75
km)
- Día 4: Collioure - Carcassonne (160 km)
- Día 5: Carcassonne - Perpiñán - Barcelona
(295 km)
Día 1: Barcelona - Tossa de Mar (95 km)
Partimos desde Barcelona hacia uno de los pueblos más pintorescos de la Costa Brava,
Tossa de Mar. El trayecto es de aproximadamente 95 km y te lleva por la C-32 y luego la
GI-682, una carretera costera con vistas impresionantes. Esta ruta es conocida por sus
curvas y paisajes costeros, ideal para una experiencia emocionante en moto.
Tossa de Mar: Este encantador pueblo medieval es famoso por su
Vila Vella (casco antiguo amurallado) y sus hermosas playas. Pasea por sus estrechas
calles y sube al castillo para disfrutar de vistas espectaculares del mar.
Dónde comer:
Can Carlus: Un restaurante tradicional donde puedes disfrutar de arroces y mariscos
frescos de la zona.
Día 2: Tossa de Mar - Cadaqués (125 km)
En esta etapa, seguimos subiendo por la Costa Brava hasta Cadaqués, a unos 125 km de
Tossa de Mar. Pasaremos por Sant Feliu de Guíxols, Palamós y Roses, siguiendo la GI-682
y luego la C-31. El trayecto ofrece increíbles vistas del mar y encantadores pueblos
costeros.
Cadaqués: Este pueblo es conocido por ser un refugio de
artistas como Salvador Dalí. Aquí puedes pasear por su casco antiguo, disfrutar de sus
playas de aguas cristalinas y visitar la Casa-Museo de Dalí en Portlligat, a solo unos
minutos en moto.
Dónde comer:
Es Balcó de Cadaqués: Ofrece cocina mediterránea con pescados frescos y vistas
espectaculares de la bahía.
Día 3: Cadaqués - Collioure, Francia (75 km)
Dejamos España atrás para adentrarnos en el sur de Francia, con destino a Collioure, a
unos 75 km de Cadaqués. El trayecto sigue bordeando la costa, pasando por Portbou y
cruzando la frontera franco-española. Tomamos la N-260 y luego la D914 en Francia, una
carretera llena de curvas emocionantes y vistas panorámicas.
Collioure: Un encantador pueblo costero con una rica historia.
Es conocido por su fortaleza medieval, el Château Royal de Collioure, y su legado
artístico, habiendo sido refugio de pintores como Henri Matisse. Pasea por sus coloridas
calles y visita la Iglesia de Notre-Dame-des-Anges, que parece flotar sobre el mar.
Dónde comer:
Le Neptune: Un restaurante frente al mar que ofrece especialidades de mariscos con un
toque francés. Perfecto para probar bouillabaisse (sopa de pescado).
Día 4: Collioure - Carcassonne (160 km)
Continuamos la aventura hacia el interior de Francia, rumbo a la famosa ciudad medieval
de Carcassonne, a unos 160 km de distancia. Tomamos la D914 hasta Perpiñán, y luego
seguimos la A9 y A61 hacia el norte. Este trayecto es un poco más largo, pero con
paisajes montañosos y viñedos que te acompañan en el camino.
Carcassonne: La Cité de Carcassonne es una ciudadela
fortificada medieval que parece sacada de un cuento de hadas. Recorre sus impresionantes
murallas, visita el Château Comtal y la Basílica de Saint-Nazaire. Este lugar es
Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y su belleza es inigualable.
Dónde comer:
Le Comte Roger: Un restaurante en la misma ciudadela donde puedes probar el plato típico
de la región, el cassoulet (un guiso de alubias con pato y embutidos).
Día 5: Carcassonne - Perpiñán - Barcelona (295 km)
El último día nos lleva de regreso a Barcelona, haciendo una parada en Perpiñán, que
está a unos 90 km de Carcassonne. Desde Perpiñán tomamos la A9 y cruzamos nuevamente la
frontera para regresar a Barcelona. El trayecto completo es de unos 295 km.
Perpiñán: Aunque es una ciudad francesa, tiene una fuerte
influencia catalana. Puedes pasear por su Palais des Rois de Majorque y el Castillet,
antiguos símbolos de la ciudad. Su centro histórico tiene un aire mediterráneo muy
agradable.
Regreso a Barcelona: Después de disfrutar de la arquitectura y
la historia de Perpiñán, continuamos hacia Barcelona, donde puedes terminar la ruta
explorando alguna zona que no hayas visitado anteriormente, como el Port Olímpic o El
Borne.
Dónde comer en Barcelona:
Can Solé (en el Port Olímpic): Un restaurante con más de 100 años de historia,
especializado en arroces y mariscos, ideal para cerrar la aventura con una buena comida.
Conclusión
Esta ruta de 5 días te llevará por algunos de los lugares más bonitos de la Costa Brava
y el sur de Francia, combinando mar, montañas y ciudades medievales. La mezcla de
culturas catalana y francesa, junto con la belleza del Mediterráneo, te proporcionará
una experiencia única sobre dos ruedas.